PISTEANDO JUNTOS

Cada cosa en su lugar

Pues comencemos con la primera de estas cátedras magistrales. Aquí la primer pregunta:

“Mi vieja me dice que me quiere en casa todo el tiempo y yo quiero salir con mis cuates, ¿Debería llevarlos a mi casa para cumplir con los dos o qué pedo?”

Esta pregunta me la hizo un vato amigo mío. A ver morros, comencemos por el principio. Cuando wey quiere andar con su vieja, debe andar con su vieja, sin estarse distrayendo que con su X-Box o sus cuates. Por otro lado, cuando un hombre anda con su banda, debe de dejar a su vieja de lado. Nada de “yo también te amo, mua mua.” ¡NO!

Todo debe tener un lugar. Un hombre debe tener un espacio para relajarse, ya sea en un bar cheleando  con sus amigos o en el taller mecánico rodeado de baterias lth mientras hablan de motores, coches y viejas.

La neta un hombre que se respeta deja de contestarle a su vieja cuando anda con sus amigos para darles su lugar. Pero también el cabrón debe de dejar de contestarle a sus amigos cuando ande con su morra, ¡es lógica!

Es como la frase: quieres respeto pero no respetas. ¿Qué es eso? No. Si le van a decir a su vieja que van a salir con sus amigos, salgan, si se van a quedar con sus viejas, quédense, pero no le anden jugando al listo y quieran llevar a su mujer a ver a los amigos. ¡Eso es un error fatal!

Morros, así como no pondrían una pieza de Volkswagen en un Ferrari, así tampoco pueden poner a sus viejas en una situación en la que se va a sentir amenazada, no lo puedo enfatizar suficiente. Peor aún, qué tal si uno de sus amigos le empieza a tirar la onda a su morra.

¿Qué harían en el caso que el wey que se la está intentando ligar es su mejor amigo?

Está de la reching@&a ¿a poco no? Piénsenle tantito morros.

Respeten para que les respeten, así de fácil.